Saturday, August 25, 2012

El correlato del punto

          Desde pequeños, al tomar dictado en la escuela, la maestra nos decía: "Punto y seguido", "Punto y aparte", "Punto final" y, sin mayores explicaciones, iniciamos el aprendizaje del uso gramatical de tan importante signo de nuestra escritura. Luego, además del punto, vinieron los dos puntos, el punto y coma, los tres puntos, la coma, en fin, tantos y tantos signos que poco a poco fuimos aprendiendo con el paso de los años.

          Ya un poco mayores, algunos obviamos las reglas básicas del punto y aprendimos nuevas expresiones asociadas: "¿Cuál es el punto?", para referirnos al "tema u objetivo"; "Punto de partida" y "Punto de encuentro", para ubicar el lugar de iniciodestino; "Eso es todo. Punto", para terminar la conversación y así, la lista es larga y pletórica de connotaciones y simbolismos por demás curiosos.

          Todos sabemos que los signos de puntuación son clave para expresar, clara y precisamente, nuestras ideas y evitar los equívocos. Un simple enunciado o una breve frase, conformará el párrafo o conjunto de ellos, para, finalmente, transmitir el texto de la idea que informará y motivará a la acción.

          Bueno, y a todo esto, ¿Qué es el punto? La Real Academia de la Lengua Española lo define así: "El punto (.) es un signo ortográfico circular de pequeñas dimensiones que se usa principal, aunque no exclusivamente, como signo de puntuación. A lo largo de la historia ocupó diferentes lugares en la caja del renglón en función de sus diversos valores, pero en el español actual se escribe en la parte baja y pegado a la palabra o cifra que lo precede."

          Muy bien, y ¿Cuáles son las reglas básicas para usar el punto (.)? Recordemos algunas de ellas.


          I) El punto como signo delimitador

               La función principal del punto consiste en señalar el final del enunciado que no sea interrogativo o exclamativo, de un párrafo o de un texto. Lo complementa en esta función delimitadora la mayúscula, que marca siempre el inicio de esas unidades. 

               a) Si se escribe al final de un enunciado y a continuación, en el mismo renglón se inicia otro, es el punto y seguido.
                    "No sé. Ni idea. Evidentemente, la foto es importante e indiscreta. Lo suficientemente importante e indiscreta como para que Jean-Paul muriera por ella" (Schwartz Conspiracíón [Esp.1982])

               b) Si se escribe al final de un párrafo y el enunciado siguiente inicia un párrafo nuevo, esto es punto y aparte.
                    "En el mundo literario reina gran expectativa ante la próxima aparición en las librerías de una nueva obra del austriaco Peter Handke, uno de los escritores de lengua alemana más conocidos internacionalmente y con mayores posibilidades de obtener el Nobel de literatura.
                    Titulada Men Jahr in der Niemandsbucht (literalmente Mi año en la bahía de nadie), la nueva novela de Handke es una voluminosa obra de más de míl páginas (...)" (Tiempo [Col.]16.11.1994)

               c) Si aparece al final de un escrito o de una división importante del texto (un capítulo, por ejemplo), será punto final.

               Más que un asunto de la ortografía, la elección entre punto y seguido o punto y aparte o entre el punto y otros signos delimitadores como el punto y coma o los dos puntos, tiene que ver con destrezas relativas a la organización de la información, a la agrupación de las ideas en los párrafos para que el texto sea claro y coherente. Respetando siempre esta premisa de coherencia, cabe la posibilidad de que la jerarquización de las ideas varíe en función de cómo quiere el que escribe su texto sea interpretado. Observemos los enunciados siguientes:

                    Dile que no quiero verlo más, que aquí no es bien recibido.
                    Dile que no quiero verlo más. Que aquí no es bien recibido.

               Aunque ambos están correctamente puntuados, la variación en el uso de los signos no implica cambios de significado. No obstante, estas dos secuencias manifiestan un diferente manejo de la información por parte de quien la escribe, de modo que, en la segunda, que organiza las ideas en dos enunciados, se imprime mayor relevancia a cada uno de ellos. Del mismo modo, el mensaje puede expresar diferente relevancia si escribimos:

                    Ven inmediatamente
                    Ven. Inmediatamente

               La segunda oración dota de un mayor efecto expresivo a la orden manifestada y acentúa el énfasis que el hablante quiere dar al significado expresado por el adverbio.


          II) En títulos y subtítulos

               Nunca se escribe punto tras los títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc., cuando aparecen aislados (centrados o no) y son el único texto del renglón.

                    Cien años de soledad
                    Manual de ortografía
                    Fundamentos e historia de la escritura latina hasta el siglo VIII

               Tampoco se escriben con punto final los títulos y cabeceras de cuadros y tablas.



        III) En nombres de autor

               No llevan punto al final los nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de cartas y otro documentos, o en cualquier otra ocasión en que aparezcan solos en una línea.

Que la abundancia de las cosas, aunque
sean buenas, hace que no se estimen, y la
carestía, aun de las malas, se estima en algo.
Miguel de Cervantes

        IV) En dedicatorias

               Las dedicatorias que se sitúan al principio de los escritor no suelen llevar punto final, dado que, por lo común, son textos tipográficamente muy marcados, aislados en una página completa, alineados a al derecha y con un cuerpo de letra peculiar.

Para  Javier
A Javier, sin cuya ayuda esta obra no hubiera sido posible
A mis abuelos,
a mis padres,
a mis hijos


          V) En pies de imagen

               Los textos que aparecen bajo ilustraciones, fotografías, diagramas, etc., dentro de un libro o una publicación periódica no suelen cerrarse con punto cuando constituyen etiquetas que describen el contenido de dichas imágenes.


        VI) En frases publicitarias (eslóganes)

               Las frases publicitarias no llevan punto final cuando aparecen aisladas y con el único texto en su línea o constituidos por dos o más secuencias colocadas en líneas separadas o en mensajes compuestos en dos o más enunciados separados por puntuación interna, el punto final es admisible.

               Campeche, paraíso natural
         
               Turismo en México
               Tus vacaciones hechas realidad

               Nuevo BMW X5. Espíritu de superación.


      VII) En enumeraciones en forma de lista
                   
               En las clasificaciones o enumeraciones en forma de lista, se escribe punto tras el número o la letra que encabeza cada uno de los elementos numerados.

                    ¿Cuál es la capital de Ohio?
                    a. Cleveland
                    b. Cincinnati
                    c. Columbus
                    d. Indianápolis


      VIII) En índices                   

               En los distintos tipos de índices que aparecen en las obras para facilitar el acceso a la información (indices de contenidos, de materias, onomásticos, cronológicos, etc.) no se escribe punto al final de cada línea.


        IX) En direcciones electrónicas

               Se emplea el punto para separar los subdominios de las direcciones electrónicas de correo y páginas electrónicas. Sin embargo, el último de esos elementos no va seguido de punto.

                    info@ibm.com
                    www.ibm.com


         X) Con signos de interrogación, exclamación y puntos suspensivos

               Los signos de interrogación y exclamación, por sí mismos, implican la separación equivalente al punto y seguido.

                    "¡Qué bueno! ¡No me digas que no tiene gracia! ¿Por qué pones esa cara? ¿Tú no te ríes? ¡Es de película!" (Reina Seducción [Esp.1989])

                    ARQUITECTO: "Me prometiste..." EMPERADOR: "Te prometí, te prometí... ¿Y qué?" (Arrabal Arquitecto [Esp.1975])


        XI) Con signos dobles (comillas, paréntesis, corchetes y guiones largos)

               Las comillas, los paréntesis, los corchetes y los guiones largos son signos dobles y delimitadores de un segundo discurso. En este sentido, al final de cada uno de ellos, se debe escribir punto y o coma, dependiendo del contexto.

                    Dijo: "Tú y yo hemos terminado". Tras estas palabras se marchó, dando un portazo. (Creo que estaba muy enfada. No me extraña). En la calle la esperaba Emilio un buen amigo. Éste, al verla llegar, sonrió.


Fuente: Ortografía de la lengua española. Real Academia Española, 2010. Asociación de Academias de la Lengua Española, 2010. Espasa Libros, S.L.U., 2010. ISBN 978-84-670-3426-4

         
          Nuevamente, exhorto a mis amables lectores a poner especial cuidado al escribir mensajes, ideas, pensamientos, etc., en cualquier medio postal y electrónico, porque la palabra escrita, a diferencia de la palabra oral, es un ejercicio consciente del intelecto, que nos brinda la oportunidad de pensar antes de actuar (y no al revés).

          Los signos de puntuación, aunados a la ortografía, nos permiten expresar respetuosamente nuestras ideas que informarán y motivarán a la acción de todo aquel que paciente y amablemente nos favorece con su lectura.

          "¿Qué es la verdad?", se cuestionaba el discípulo. "La verdad es todo aquello que es útil para ti", dijo el maestro.


Opera Prima: Del latín de los literatos al romance de los iletrados. JALT, 2010. Scriptorium ecce studium.  Web: https://lnkd.in/eegssvV  Email: jlopez@netbusiness.com

Wednesday, May 23, 2012

Los senderos del lenguaje

Lecciones para mutantes de Alejandro Jodorowsky. Fragmento de una de las múltiples entrevistas hechas por Javier Esteban, Paris-Barcelona, marzo-julio de 2003.


          ¿Cuál cree que es la verdadera finalidad del lenguaje? ¿Cómo interpretarlo y hacerlo útil?

          El lenguaje es ante todo una actividad del cuerpo, se corresponde con la naturaleza del sistema nervioso. Desde mi punto de vista, debemos ser capaces de producir un lenguaje bello y poético. Un lenguaje sano. Las enfermedades mentales, como las enfermedades corporales, se reflejan en la manera de hablar. Hay palabras dementes, enfermas, tuberculosas o cancerosas; palabras que no son naturales sino violentas y criminales. La enfermedad y el lenguaje insano se retroalimentan y resultan destructivos.

          A través del lenguaje, además, nos transmitimos enfermedades y accedemos a niveles de conciencia inferiores. Los niveles de conciencia del lenguaje coinciden con los del ser humano. De la misma manera que el cuerpo humano ha ido mutando, el habla también. Si estancamos nuestro lenguaje, usamos una forma y un contenido que ya no nos corresponde. Si empleamos un vocabulario enfermo que no es el nuestro, nos va minando poco a poco.


          Ahí está el uso de lo malsonante, lo grotesco, el exabrupto...

          Si te refieres a las palabrotas, te diré que las palabrotas son simpáticas porciones revolucionarias que están destinadas a romper moldes familiares, sociales y de todo tipo. Tenemos la impresión de que se tiene una gran libertad al pronunciar una palabrota, sin embargo, su uso reduce el nivel de conciencia. La palabrota no es útil, o lo es sólo al comienzo, para liberarse. Al principio resulta revolucionaria, pero no conduce a ninguna mutación. Es como el argot. La gente va deformando el lenguaje a través del argot, que en un principio puede ser útil en la medida en que establece fuertes relaciones identitarias de grupo, pero que baja de golpe el nivel de conciencia. El único lenguaje que nos sube de nivel de conciencia es el lenguaje sublime: el del arte y la poesía.


          Por lo que dice, recrear un nuevo lenguaje es necesario para dejar de ver el mundo de una manera determinada. ¿Qué deberíamos cambiar de nuestro lenguaje para cambiar nosotros?

          Estoy trabajando en un libro de definiciones que se llama Intelectualmente correcto. Todos pensamos mal, y por eso necesitamos cambiar unos conceptos por otros. Yo he comenzado por cambiar las siguientes expresiones:

          - Nunca por muy pocas veces.
          - Siempre por a menudo.
          - Ladrón por alguien que se apoderó de algo ajeno.
          - Infinito por extensión desconocida.
          - Eterno por fin impensable.
          - Eres mi maestro por me enseñas a aprender de mí mismo.
          - Quiero hacer por estoy haciendo cosas inútiles.
          - Quiero ser por me desprecio.
          - Dame por permiteme que yo tome.
          - Imítame por no te respeto.
          - Mi mujer por el ser con quien comparto mi vida.
          - Mi obra por lo que he recibido.
          - Así eres por así te percibo.
          - Lo mío por lo que hora tengo.
          - Morir por cambiar de forma.

          Estoy haciendo este libro escuchando a la gente hablar por el camino, voy creando senderos en el lenguaje. También estoy aportando definiciones que rompen con las que existen. Todas ellas se definen por su propia negación:

          - Felicidad es estar cada día menos angustiado.
          - Decisión es estar cada día menos confuso.
          - Valentía es ser cada día menos cobarde.
          - Inteligencia es ser cada vez menos tonto.

          Así podemos comprender las cosas de otro modo. Considero que hay que trabajar el lenguaje de esta manera porque, por simple falta de entendimiento, avanzamos hacia una catástrofe. Estamos pensando mal. Así, debemos sustituir en nuestro lenguaje:

          - Comienzo por continuación de.
          - Hermoso día por hoy me siento bien.
          - Fracasar por cambiar de actividad.
          - Yo sé por yo creo.
          - Soy culpable por soy responsable.


Fuente: Pisicomagia Alejandro Jodorowsky, Grijalbo. Primera Edición, 1a. reimpresión, 2006. D.R. Random House Mondadori, S.A. de C.V.  ISBN 968-5957-49-5

Monday, April 9, 2012

"Todojunto o se-pa-ra-do"

          ¿Cuántas veces hemos utilizado la expresión "Se escribe todo junto" al referirnos a la secuencia de varias palabras una tras otra, sin espacios o signos que las separen, al enunciar, generalmente, el nombre de algún sitio de internet o una dirección de correo electrónico?

          Si hablamos de escritura unida o separada, entonces bien podríamos decir "Se escribe en una sola palabra" o "En dos (o más) palabras separadas por espacio (o punto)". De esta forma, logramos el sentido de justicia de lo expresado con un valor significativo y congruente con nuestro idioma.

          Ahora bien, si echamos un vistazo a las secuencias básicas de al menos dos palabras para determinar cuándo van unidas o separadas, observaremos que el significado tiene distinto valor. Por ejemplo, la locución a propósito (en dos palabras) significa 'adecuado', 'adrede' y 'por cierto': Llevaba un vestido muy a propósito para la fiesta; A propósito, ¿has tomado ya una decisión? En cambio, apropósito (en una palabra) significa 'breve pieza teatral de circunstancias': De joven escribió un interesante apropósito.
         
          Enseguida, describiremos algunas secuencias especialmente problemáticas que muchas veces pasan desapercibidas en nuestra escritura común.

          I) a dónde / adónde; a donde / adonde
              Cuando el adverbio interrogativo o exclamativo dónde, que denota lugar, va precedido de la preposición a para expresar la idea de dirección o destino ('a qué lugar'), presenta, desde antiguo la variante gráfica adónde, con fusión de la preposición y el adverbio. Ambas opciones gráficas son igualmente correctas y pueden usarse en forma indistinta.

              "¿A dónde vamos?" (Edwards Anfitrión [Chile 1987])
              "¿Adónde te llevan?" (Mastretta Vida [Méx. 1990])

              Nota: Aunque durante un tiempo se intentó dar preferencia normativa a la grafía unitaria adónde, la opción gráfica a dónde tiene correspondencia con de dónde, desde dónde, por dónde, etc. las cuales tienen mucho arraigo en el uso culto.

              Del mismo modo, el adverbio relativo locativo donde, cuando va precedido de la preposición a, admite también, de forma indistinta, las grafias a donde y adonde, esté o no expreso su antecedente.

              "Tú eres el único lugar a donde quiero ir" (Aguilar Error [Méx. 1005])
              "Ella se ha situado en un lugar adonde ni tú ni yo llegamos" [Contreras Nadador [Chile 1995])


         A) (a)dondequiera / (a)donde quiera
              El adverbio compuesto adondequiera significa 'a cualquier lugar' se escribe siempre en una sola palabra.
              "Había decidido seguirla adondequiera que fuese, sin despegarme de ella un solo segundo" (Volpi Klingsgor [Méx. 1999])

              En cambio, se ecribe en dos palabras para significar 'al lugar que desee'.
              "¡Por mí ya se puede ir adonde quiera, en barco, en avión o en patinete, no le necesito para nada!" (Marsé Embrujo [Esp. 1993])

              Del mismo modo, el adverbio compuesto dondequiera significa '(en o a) cualquier lugar' se escribe en una sola palabra.
              "Te deseo lo mejor, dondequiera que estés" (RzZafón Sombra [Esp. 2001])

              Por el contrario, se escribe en dos palabras donde quiera cuando significa 'el lugar, en el lugar o al lugar que desee'.
              "Empiece por donde quiera" (Millás Mujeres [Esp. 2002])


         B) comoquiera / como quiera
              El adverbio compuesto comoquiera significa 'sea cual fuere el modo o de cualquier manera' se escribe siempre en una sola palabra.
              "Larisa, Helena, Magda, comoquiera que te llames me convertiré en tu protector" (Quintero Danza [Ven. 1991])

              En cambio, se ecribe en dos palabras como quiera cuando significa 'del modo que desee'.
              "Está bien, Lucita, como quiera. Usted se lo pierde" (Parrado Bembeta [Cuba 1984])



         C) cuandoquiera / cuando quiera
              El adverbio compuesto cuandoquiera ('sea cual fuere el momento') se escribe en una sola palabra.
              "Dondequiera y cuandoquiera que el Consejo de Seguridad decida actuar (...) todos los paises miembros están obligados a prestar su ayuda"  (País® [Esp. 8.10.2002])

              En cambio, se escribe en dos palabras cuando quiera al significar 'en el momento que desee'
              " Cuando quiera interrumpa y pregunte" (Onetti Viento [Ur. 1979])


         D) quienquiera / quien quiera
              El pronombre compuesto quienquiera ('cualquiera, sea quien fuere la persona') se escribe siempre en una sola palabra.
              "Me entregó un sobre que contenía las más calurosas recomendaciones, dirigidas a quienquiera que me ofreciera trabajo" (Donoso Elefantes [Chile 1995])

              En cambio, se escribe en dos palabras cuando denota 'la persona como sujeto'
              "Tú sabes que no hay nadie en el mundo a quien quiera más que a ti" (Bayly Mujer [Perú 2002])


         II) conque / con que
              La conjunción ilativa conque ´('así que, de modo que') se escribe siempre en una sola palabra para introducir la consecuencia natural de lo que acaba de decirse.
              " ¡Ah..., conque eres tú! exclamó Montoya divertido" (Gasulla Culminación (Arg. 1975])

              En cambio, se escribe con que en dos palabras cuando refiere al objeto.
              "Le dijo que no con la voz con que se dicen siempre mentiras" (Cercas Soldados [Esp. 2001])
              "Adoptó la mirada beligerante y directa con que intimidaba a la gente" (VLlosa Fiesta [Perú 2000])
              "Le bastaba con que la carta no le fuera devuelta" (GaMárquez Amor [Col. 1985])


        III) por qué / porqué
              La secuencia por qué corresponde a las oraciones interrogativas directas que preguntan la causa de lo que se expresa.
              "¿Por qué llegó hasta aquí?" (VLlosa Loco [Perú 1993])

              También introduce oraciones interrogativas indirectas.
              "Le pregunté por qué trabajaba en una fábrica de paraguas" (Tomeo Miranda [Esp. 2003])

              Cuando la oración interrogativa es negativa que sirve para indagar, proponer o sugerir.
              "¿Por qué no bajamos a cenar?" (Pombo Ventana [Esp. 2004])

              En oraciones no causales, tanto interrogartivas (directas o indirectas) como exclamativas, en las que la preposición por introduce un grupo sintáctico cuyo núcleo va precedido del interrogativo-exclamativo qué.
              "¿Por qué puerta entrará el desconocido?" (Mendicutti Palomo [Esp. 1991])

              La grafia porqué, en una sola palabra, corresponde al sustantivo masculino que significa 'causa, razón o motivo'
              "Tú siempre has entendido el porqué de mis actos" (Mendoza Ciudad [Esp. 1986])


        IV) porque / por que
              La grafía porque, escrita en una sola palabra, corresponde a la conjunción causal con la que se introducen la oraciones subordinadas que expresan la causa o motivo de que ocurra lo expresado en la oración principal.
              "Me fui de la casa porque ya se había perdido la sensación de hogar" (Jramillo Tiempo [Pan. 2002])
              "¡A veces se enojaba porque yo escuchaba música ruidosa" (Daneri Cita [Arg. 1983])

              La preposición por antecede a la conjunción que, sin formar con ella una amalgama gráfica, cuando dicha preposición introduce un complemento exigido por el verbo u otro elemento (adjetivo o sustantivo) de la oración principal.
              "Estas compras se caracterizan por que el comprador tiene el derecho de examinar la mercancia y rescindir libremente el contrato si dicha mercancía no le conviene" (Maldonado/Negrón Derecho [P.Rico 1997])
              "Voto por que no la incluyamos" (Obando Paraíso [C.Rica 2001])
              "Llegan incluso ansiosos por que nos lo creamos" (País® [Esp.9.10.1997])
              "El Emperador le había dado el encargo de velar por que se diesen buenas encomiendas a los conquistadores antiguos" (Miralles Cortés [Méx. 2001])


         V) sino / si no
              La voz sino puede ser el sustantivo masculino que significa 'fatalidad o destino'
              "¿Qué extraño sino me encadenó a él?" (Gallegos Pasado [C.Rica 1993])
              "Puede que sea mi sino, porque yo creo que cada persona nace con un sino marado en la frente" (Zaragoza Dios [Esp. 1981])

              Cuando introduce un elemento que reemplaza o sustituye al negado en la oración precedente.
              "Se diría que no es el escándalo lo que teme, sino la inobservancia de las formas" (VLlosa Verdad [Perú 2002])

              Si el elemento negado en la oración antecedente no está explícito, sino adquiere un valor cercano a más que, otra cosa que.
              "Aquel odio no era sino la cara deformada de un afecto no correspondido" (Jodorowsky Danza [Chile 2001])

              Toma a veces un valor equivalente a salvo, excepto o aparte de. tanto en oraciones negativas como en interrogativas retóricas.
              "Sabes que no quiero a nadie sino a ti" (Regás Azul [Esp. 1994])
              "¿Qué otra cosa puedo hacer sino ir enseguida a verlo?" (Cortázar Reunión [Arg. 1983])

              En correlación con no solo o no solamente, denota adición enfática de otro u otros miembros a la cláusula.
              "Regresaba no solo sucio y extenuado, sino enfermo" (Sánchez Héroe [Col. 1988])


              Estos usos de la conjunción sino, siempre escrita en una sola palabra, no deben confundirse con la secuencia formada por la conjunción si seguida del adverbio no.
              "Cómo pueden ser historiadores, decía de algunos alumnos demasiado apegados a las fuentes documentales, si no leen novelas, si no beben, si no hacen el amor" (Celorio Contraconquista [Méx. 2001])
              "No sé si no es mejor que fracase este encuentro" (Plaza Cerrazón [Ur. 1980])
              "Los resultados, si no expectaculares, fueron rotundamente positivos" (País® [Esp.2.4.1984])
              "¿También lo sabes por mami? ¿Por quién si no?" (BVallejo Música [Esp. 1989])


Fuente: Ortografía de la lengua española. Real Academia Española, 2010. Asociación de Academias de la Lengua Española, 2010. Espasa Libros, S.L.U., 2010. ISBN 978-84-670-3426-4

Referencia: Diccionario de Ideas Afines, Fernando Corripio, Herder Editorial, S.L. Barcelona 1996. ISBN 978-84-254-2500-4
 
Opera Prima: Del latín de los literatos al romance de los iletrados. JALT, 2010. Scriptorium ecce studium.  Web: https://lnkd.in/eegssvV  Email: jlopez@netbusiness.com

Monday, January 9, 2012

La Dignificación de los Signos: punctus interrogativus

          Recientemente, CNN publicó una nota de Patricia Ramos que indica que "los hispanohablantes tenemos una capacidad de compra de 4,200 millones de dólares lo que equivale al 9% del producto interno bruto de todo el planeta. En internet, el español es la tercera lengua más utilizada de un total de 650 millones de sitios solo detrás de Estados Unidos y China. Además, tanto en Europa como en EE.UU., el idioma español es la segunda lengua más hablada". Y más adelante agrega: "De acuerdo al estudio hecho por Daniel Prado, Director de Terminología e Industria de la Lengua de Unión Latina , en países industrializados el 60% de las personas no están dispuestas a comprar un producto que no esté en su idioma."

          Por esta razón, nosotros los hispanohablantes debemos asumir el compromiso de expresarnos adecuadamente de forma oral y, sobretodo ser los abanderados de la comunicación escrita en forma correcta, clara y precisa. Para ello, tenemos la tarea de recobrar y enriquecer nuestra maravillosa lengua romance, pletóríca de expresiones ambiguas y coloquiales, con la más digna encomienda de escribir de acuerdo las reglas ortográficas que dicta nuestro idioma porque nuestra función también será educar a personas de otras lenguas.

          La ortografía es el conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua y es la forma correcta de escribir, dice el diccionario. Las reglas son claras y simples que nos permiten escribir correctamente para que el mensaje logre su cometido: informar y/o motivar a la acción.

          Sin entrar en complicaciones ortográficas de sintaxis, morfología o léxico, comencemos con alguna de ellas. Existe una tendencia a omitir los signos de apertura cuando hacemos alguna pregunta o exclamación lo cual es una falta grave a nuestra maravillosa lengua romance.

          La práctica de escribir el signo de apertura de interrogación y exclamación es un rasgo exclusivo de la lengua española, es decir, son signos dobles; así pues, deben colocarse de forma obligatoria al comienzo y al final de la secuencia correspondiente: ¿Qué hora es?; ¡Qué alegría verte! Es incorrecto suprimir los signos de apertura (¿¡) por imitación de otras lenguas en las que únicamente se coloca el signo de cierre.

          Los signos de interrogación y de exclamación se escriben pegados a la primera y a la última palabra del periodo que enmarcan, y separados por un espacio de las palabras que los preceden o los siguen; pero, si lo que sigue al signo de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos:
           Vamos a ver ...¡Caramba!,¿son ya las tres?;se me ha hecho tardísimo.

          Como toda regla, existen sus excepciones:

          a) Pueden omitirse los signos de interrogación en enunciados interrogativos independientes que constituyen el título de una obra, un capítulo o cualquier otra sección de un texto: Cómo escribir bien en español; Qué es lo "moderno" en lexicografía. Es igualmente posible escribir los signos de interrogación en estos casos: ¿Qué es el estructuralismo?
.
          b) A veces se omiten los signos en las interrogaciones retóricas. como Dónde vas a estar mejor que aquí, en las que no se formula una verdadera pregunta, sino que se expresa indirectamente una aseveración ('en ningún sitio vas a estar mejor que aquí'). No hay motivos para censurar la ausencia de los signos de interrogación en estas expresiones, aunque en el uso general suelen escribirse.

          Existen también usos especiales de los signos de interrogación y exclamación:
.
          1) Se utilizan los signos de cierre escritos entre paréntesis para expresar duda (los de interrogación) o sorpresa (los de exclamación), no exentas, en la mayoría de los casos, de ironía:
                    Tendría gracia (?) que al final se saliera con la suya.
                    Ha terminado los estudios con treinta años y está tan orgulloso (!).
.
         2) Cuando el sentido de la oración es interrogativo y exclamativo a la vez, pueden combinarse ambos signos, preferiblemente, abriendo y cerrando con los dos signos a la vez.
                     "¡Cómo! ¡¿Ya estás aquí?! ¿Y entras así, como si no hubieras hecho nada?" (GaMorales Sur [Esp. 1985])

          3) En obras literarias, así como en textos con fuerte carga expresiva, como los publicitarios o los propios de registros informales, es posible escribir dos o tres signos de exclamación para indicar mayor énfasis en la expresión exclamativa:¡¡¡Traidor!!!

          4) Finalmente, fuera de estos usos expresivos o enfáticos, es frecuente el empleo de los signos de interrogación en la indicación de fechas dudosas, se recomienda colocar ambos signos: Hernández,Gregorio (¿1576?-1636). Cuando se desconoce alguno de los datos, suele consignarse en su lugar una interrogación de cierre: Fray Miguel de Salinas (?-1577)

Fuente: Ortografía de la lengua española. Real Academia Española, 2010. Asociación de Academias de la Lengua Española, 2010. Espasa Libros, S.L.U., 2010. ISBN 978-84-670-3426-4


          Todos tenemos la necesidad de comunicar algo, de expresar un sentimiento o alguna idea que motive a la acción. Para ello, contamos con herramientas como facebook y twitter accesibles desde cualquier dispositivo móvil y en cualquier momento. En todos esos medios podemos escribir correctamente, es decir, acentos y comas donde correspondan (un acento o una coma pueden dar sentidos distintos a una frase u oración); preguntémos con propiedad (enmarcando la expresión con ambos signos de interrogación); manifestemos nuestro regocijo o asombro (enmarcando la frase con ambos signos de exclamación/interrogación); esto nos permitirá enfatizar nuestras ideas y pensamientos plasmados en palabras.

          Utilicemos todas las herramientas que nos ofrece nuestra maravillosa lengua romance para que aquel que lea nuestras palabras realmente sienta la expresión de nuestro ser.


Opera Prima: Del latín de los literatos al romance de los iletrados. JALT, 2010. Scriptorium ecce studium.  Web: https://lnkd.in/eegssvV  Email: jlopez@netbusiness.com

Nada nuevo bajo el sol

          Nada nuevo bajo el sol, dice el conocido proverbio bíblico y, como siempre, es verdad. Como en un principio, el sol se pone y se l...